Sueños de Libertad - Crítica, opinión
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Sueños de Libertad – Crítica, opinión

Crítica ‘Sueños de Libertad’. La nueva serie diaria de Antena 3 es una apuesta ambiciosa llena de intrigas familiares y empresariales con mucho romanticismo

Reseña/Opinión de la serieSueños de Libertad‘, tras ver su primer episodio. Estreno desde el 25 de febrero en Antena 3

Sueños de libertad es mucho más que la nueva serie diaria que estrena Antena 3 y Diagonal TV. Hablamos de un serial que genera expectativas desde todos los ámbitos, pues, además de un nuevo salto evolutivo en el ámbito de las diarias, coge el testigo de la histórica Amar es para siempre‘, que se despide con máximos de audiencia tras 18 años en antena (si tenemos en cuenta su etapa como ‘Amar en tiempos revueltos’). ‘Sueños de libertad’ también tendrá que medirse con el tándem tan sólido sobre el que RTVE ha cimentado sus tardes: ‘La Moderna‘ y ‘La Promesa‘, siendo esta última el buque insignia de la cadena en el último año y su rival esta noche de estreno. La guerra de cadenas deja así a los espectadores con el siguiente dilema: o sueños o promesas.

El primer signo distintivo de ‘Sueños de libertad’ es la época: 1958, a mitad de la Dictadura (años que Diagonal TV conoce muy bien). A las afueras de Toledo, los de la Reina llevan treinta años dirigiendo «Perfumerías de la Reina», que fundaron junto a los Merino, familia caída en desgracia que ahora está al servicio de sus primos. En pleno planteamiento de la historia conocemos así una de las tramas troncales de la novela: la de dos ramas familiares enfrentadas, que dejarán a más de uno y más de una teorizando sobre la muerte de Gervasio Merino, la relación entre Digna (Ana Fernández) y Damián de la Reina (Nancho Novo) y la venganza de los primísimos Joaquín (Javier Beltrán) y Luis (Guillermo Barrientos).

Natalia Sánchez, Alain Hernández, Dani Tatay hablando de la serie ‘Sueños de Libertad’

Una historia de opresión contra libertad

Tanto los de la Reina como los Merino conviven en los dos grandes escenarios de la historia: la casa familiar, cuyos exteriores todos conocemos como la que fue La Casona de Francisca Montenegro durante los nueve años que duró ‘El secreto de Puente Viejo’, y cuyo plató interior se ha construido cuidando hasta el más mínimo detalle. Desde fotos de comunión de una pequeña Marta de la Reina (Marta Belmonte) hasta esa mescolanza entre muebles antiguos, oscuros y de madera regia, y el último grito de estilo atómico que los más modernos (y ricos) importaban de Estados Unidos. Queda así patente que estamos ante una historia de tradición contra pasión; de opresión contra libertad.

La misma Marta de la Reina parece que encarnará bien una trama de estas características: presa de un frío matrimonio con Jaime (Jesús Olmedo) y de un secreto que nos anticipa la cabecera, pero que no desvelaremos todavía. Desde luego, el personaje de Marta Belmonte logra destacar en este primer capítulo, lo cual tiene gran mérito no solo por la calidad actoral de sus compañeros, sino por el extenso reparto de la serie.

Sueños de Libertad - Crítica, opinión
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Rompe con la tradición del primer episodio de las series diarias

Es curioso como este primer capítulo de ‘Sueños de libertad’ rompe con la tradición establecida en los pilotos de diarias, que suelen centrarse en el monodrama de los protagonistas, mediante los cuales se presentan el mundo y los secundarios. En esta ocasión, el equipo de guion arranca la historia in media res (tras una prolepsis de lo que parece el desenlace de la trama protagonista), lo cual obliga al espectador a estar atento para no perderse en el enramado de personajes y relaciones que se abren en el piloto. La propuesta es ambiciosa, aunque se ha echado en falta más presencia de Begoña (Natalia Sánchez) en el arranque de la historia.

En lo que respecta a la factura técnica y visual, ‘Sueños de libertad’ no solo es sobresaliente, sino que resulta puntera. Desde la saturación de la imagen hasta la calidad cinematográfica de sus cámaras, resulta muy, muy atractiva al ojo.

‘Sueños de Libertad’: Potenciar el factor histórico

Donde quizá se ha echado de menos más arrojo, sobre todo si hablamos de la testigo de Amar, ha sido en el contexto histórico, que, en este primer capítulo, queda muy en el aire. Estamos en 1958, pero no se siente que el año (ni la Dictadura) sea relevante para la trama. Y, si el letrero que nos indica que estamos en ese año no apareciese al principio, al no haber ni una sola alusión al contexto fuera de la fábrica o la casa, sería imposible discernir en qué época se ambienta la ficción. Este factor, tan importante y tan valorado por los espectadores, esperamos se potencie en próximos capítulos de ‘Seuños de Libertad’. Las series de época triunfan porque queremos conocer, ante todo, la época, y ver cómo los personajes se desenvuelven en ella.

Solo queda ver cómo se desarrolla esta primera semana de serie. La competencia es dura, pero, a base de intrigas familiares y empresariales, superación y, sobre todo, mucho romanticismo, esperamos que ‘Sueños de libertad’ sea la realidad de nuestras tardes. 

Crítica escrita por: JdCienfuegos

A partir del lunes 26, los espectadores tendrán una cita diaria de lunes a viernes a las 15:45 horas

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