
Crítica de ‘Un nuevo amanecer’. Yolanda Ramos protagoniza esta historia honesta y humana sobre las sombras del mundo de la farándula y el espectáculo
Reseña/Opinión de la serie ‘Un nuevo amanecer’. Tras ver los dos primeros capítulos. Estreno en atresplayer desde el 10 de marzo.
El mundo de los excesos, las luces y las sombras y del backstage que se esconde tras la estrella son algunas de las aristas de ‘Un nuevo amanecer’, la nueva ficción de atresplayer. Una serie creada por José Corbacho y que tiene como protagonista a la gran Yolanda Ramos. Que se trata de una comedia algo alocada, honesta y colorista sobre esta estrella televisiva venida a menos y que se encuentra en una espiral autodestructiva debida, entre otras cosas, a su adicción a las drogas.
Si algo hemos visto en películas y series estadounidenses, es el típico actor o actriz que acude a un centro de rehabilitación para solucionar algún tipo de adicción, ya sea a las drogas, al alcohol o al sexo. En este caso, Yolanda Ramos, se mete en la piel de Candela Nieto. Artista o estrella televisiva que sufre un ‘desmayo’ debido a un ‘pequeño’ abuso de cocaína, antes de empezar el programa. Un aviso que tiene un mensaje grabado: necesita ayuda urgente.
Vamos a seguir con nuestro análisis, impresiones y opiniones de ‘Un nuevo amanecer’, serie de 2024, estrenada el 10 de marzo en Atresplayer.
Sensibilidad, humanidad y luminosidad
Detrás de Candela Nieto, esta ingenua celebrity que interpreta Yolanda Ramos, se esconde una persona que dejó de tener hace mucho tiempo equilibrio en su vida. Abnegada por los focos, la fama y las cámaras, descuidó por completo a su familia y amigos; y, como suele pasar, su red de apoyo recayó en manos equivocadas. Estas últimas, las que solo la ven como la gallina de los huevos de oro. Aquella a la que exprimir hasta la última gota.
‘Un nuevo amanecer’, a pesar de su tono lúdico, esconde mucha sensibilidad, humanidad y luminosidad. José Corbacho escribe con naturalidad y cercanía lo que significa en la industria ser un juguete roto. Este que, exprimido hasta el final, se queda en el olvido para siempre. En ese sentido, Yolanda Ramos, consigue encarnar, con encanto y esencia, un personaje que de primeras resulta socarrón y absurdo, pero al que poco a poco se le va cogiendo cariño.

‘Un nuevo amanecer’: acierta con el tono
Corbacho acierta en el tono de ‘Un nuevo amanecer’ porque se aleja de la superficialidad que puede acaparar la comedia. Desde la sátira, insufla a la serie de humanidad y esa es la clave. Todo lo que envuelve a la historia de Candela Nieto es ciertamente tierno, dentro de la gravedad que supone esos problemas de adicción en su vida personal y profesional. De hecho, y en este caso, la comedia envuelve un gran drama o es lo que se intuye.
El centro de rehabilitación, donde se interna Candela, está habitado por un compendio de personas con diferentes problemas de adicciones – a cuál más peculiar -. Esto hará que Candela vea la vida con otras perspectivas más allá de los focos y el ruido mediático. Donde, seguramente, comienza a replantearse su propia vida y su relación con sus seres queridos: hija y madre. Una visión que le ayudará a saber qué es lo verdaderamente importante en su vida y afrontar los problemas personales-familiares.

No mantener los pies en la tierra
La sátira es el mecanismo que ha querido utilizar Corbacho para mostrar los problemas relacionados con el mundo del espectáculo. Sobre todo, aquellos/as artistas que no saben mantener los pies en el suelo y se dejan arrastrar por una corriente que, en muchos casos, no termina bien. La importancia de tener cerca a los amigos y familia y de no obnubilarse por los focos, flashes y malas influencias.
‘Un nuevo amanecer’ es una comedia que desde cotidianidad, honestidad y humanidad sabe conectar muy bien con el espectador. Hay actuaciones que son mejorables, pero siempre es un valor seguro tener a Yolanda Ramos, Cecilia Freire, Alicia Falcó y Abril Zamora en tu barco.