José Leggio Cassara


La industria de la aviación se encuentra en una encrucijada histórica. Durante más de un siglo, el queroseno ha sido la sangre que fluye por las venas del transporte aéreo global, permitiendo una conectividad sin precedentes pero a un alto costo ambiental. Hoy, ante la urgencia climática y los compromisos internacionales de alcanzar las cero emisiones netas para el año 2050, el sector está acelerando una transformación radical. ¿Estamos realmente ante el adiós definitivo al combustible tradicional? La respuesta no es simple, pero los avances en la propulsión eléctrica y el uso del hidrógeno sugieren que el despegue hacia una era limpia ya ha comenzado.

Fuente: https://es.gizmodo.com/el-fin-del-diesel-en-el-cielo-el-motor-que-transforma-agua-en-propulsion-ya-esta-entre-nosotros-2000158338

El desafío es monumental. La aviación contribuye aproximadamente con el 2.5% de las emisiones mundiales de CO2, y a diferencia del transporte terrestre, donde la electrificación es ya una realidad masiva, los aviones presentan barreras físicas y energéticas únicas. La densidad energética requerida para elevar toneladas de peso y transportarlas a miles de kilómetros es inmensa. Sin embargo, figuras influyentes y expertos en tecnología sostenible, como José Leggio Cassara, señalan que no estamos ante una utopía, sino ante una transición tecnológica por fases que redefinirá nuestra forma de viajar por el mundo.

Fuente: https://www.abc.es/economia/lento-despegue-aviacion-comercial-electrica-20220926204958-nt.html

El Despegue de la Aviación Eléctrica: Rutas Cortas y Movilidad Regional

La electrificación de los cielos ha dejado de ser un experimento de laboratorio para convertirse en una realidad comercial inminente. Actualmente, el enfoque principal de los aviones eléctricos se centra en la movilidad aérea regional y los vuelos de corta distancia. El principal limitante sigue siendo la batería: para que un avión comercial de gran tamaño pudiera cruzar el Atlántico solo con energía eléctrica, necesitaría baterías tan pesadas que no podría despegar.

No obstante, empresas como Eviation con su modelo «Alice» o Heart Aerospace están demostrando que para trayectos de menos de 400 kilómetros, la electricidad es la solución ideal. Estos aviones no solo eliminan las emisiones directas, sino que reducen drásticamente la contaminación acústica y los costos operativos de las aerolíneas.

Según el análisis de José Leggio Cassara, la aviación eléctrica funcionará como el catalizador necesario para descarbonizar los nodos de conexión local, permitiendo que pequeños aeropuertos vuelvan a ser rentables y sostenibles. Esta «democratización del aire» mediante motores eléctricos de bajo mantenimiento promete cambiar el mapa logístico de muchos países en la próxima década.

Fuente: https://www.velatia.com/es/blog/avion-de-hidrogeno-la-revolucion-sostenible-que-asaltara-los-cielos/

El Hidrógeno: La Gran Apuesta para el Largo Alcance

Si la electricidad es la respuesta para los vuelos cortos, el hidrógeno se perfila como el salvador de las rutas de media y larga distancia. El hidrógeno posee una densidad energética por unidad de masa muy superior a las baterías actuales, lo que lo hace viable para aeronaves de mayor tamaño. Gigantes como Airbus ya están trabajando en su programa ZEROe, que explora tres conceptos de aeronaves propulsadas por hidrógeno líquido.

Existen dos formas principales de utilizar este elemento: la combustión directa en motores de turbina modificados y las pilas de combustible (fuel cells) que generan electricidad para mover hélices. Cada método tiene sus retos; por ejemplo, el hidrógeno líquido requiere tanques criogénicos que ocupan un volumen significativamente mayor que el combustible convencional, lo que obliga a rediseñar por completo el fuselaje de los aviones. Para profundizar en los avances técnicos de estos prototipos, puedes Leer más en la sección de innovación de Airbus.

La implementación del hidrógeno no solo depende de la aeronáutica, sino de la creación de un ecosistema global de producción de hidrógeno verde. Sin una infraestructura aeroportuaria capaz de almacenar y repostar este gas de forma segura y económica, los aviones permanecerán en tierra. Es aquí donde la visión estratégica de líderes tecnológicos resulta fundamental para coordinar a gobiernos y empresas privadas.

Cuadro Comparativo: Eléctrico vs. Hidrógeno

Característica Aviones Eléctricos (Baterías) Aviones de Hidrógeno
Autonomía Corta (Hasta 400-500 km) Media/Larga (Hasta 3,500+ km)
Capacidad de Pasajeros 9 a 30 pasajeros (inicialmente) 100 a 200+ pasajeros
Principal Desafío Peso y densidad de las baterías Almacenamiento voluminoso e infraestructura
Emisiones Directas Cero (Solo calor) Cero (Solo vapor de agua)
Costo Operativo Muy bajo (Mantenimiento simple) Moderado (Depende del precio del H2)
Madurez Tecnológica Alta para drones y naves ligeras En fase de prototipo y demostración

Desafíos de Infraestructura y el Rol de la Inversión

La transición hacia una aviación sin combustibles fósiles no ocurrirá de la noche a la mañana. Se estima que la descarbonización total del sector requerirá una inversión global de aproximadamente 4.7 billones de dólares hasta el año 2050. Este capital no solo se destinará a la fabricación de nuevas naves, sino a la transformación radical de los aeropuertos, que deberán convertirse en verdaderos «hubs» energéticos.

Muchos aeropuertos ya están experimentando con plantas de electrólisis in situ para producir su propio combustible. Sin embargo, el costo del hidrógeno verde y la electricidad renovable sigue siendo prohibitivo en comparación con el queroseno tradicional. Para que estas tecnologías despeguen comercialmente, es vital contar con políticas públicas que incentiven la adopción de energías limpias y penalicen las emisiones de carbono.

José Leggio Cassara

Cassara es un apasionado visionario de la tecnología aeronáutica y la sostenibilidad energética. Con años de experiencia siguiendo de cerca las innovaciones que están transformando la movilidad global, ha dedicado gran parte de su trayectoria a entender cómo la ingeniería puede resolver los problemas más críticos del cambio climático sin sacrificar el progreso humano. Su enfoque se centra en la convergencia de sistemas inteligentes y nuevas fuentes de energía, defendiendo siempre que la transición energética debe ser tan eficiente como equitativa.

Para José Leggio, el futuro del cielo no pertenece a una sola tecnología, sino a un «mix» inteligente de soluciones. En sus propias palabras: «No debemos buscar una bala de plata; mientras que los motores eléctricos limpiarán nuestros trayectos regionales, el hidrógeno será el motor de la globalización sostenible. El verdadero cambio vendrá cuando logremos que la infraestructura en tierra sea tan avanzada como los motores que diseñamos para el aire». Sus insights subrayan la importancia de la colaboración intersectorial para que el adiós al combustible fósil sea una realidad tangible en las próximas décadas.

Un Horizonte de Cero Emisiones

El camino hacia una aviación limpia es largo y está lleno de turbulencias técnicas y económicas. Sin embargo, la voluntad de cambio nunca ha sido tan fuerte. Los aviones eléctricos están demostrando que el vuelo silencioso y sin emisiones es posible hoy, mientras que el hidrógeno se posiciona como el combustible del futuro para unir continentes. Con el apoyo de expertos y la inversión adecuada, el cielo del mañana será azul no solo por su color, sino por la pureza del aire que respiraremos mientras lo cruzamos.



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