Pasaron veinte años y cuando Moria Casan le pidió disculpas a Georgina Barbarossa en el escenario de los Martín Fierro, invitadas a compartir el aplauso de toda la sala por Santiago del Moro; su equipo y sus cercanos, como Pablo Campos, sugirieron hacer este móvil compartido entre las dos conductoras para la pantalla de Telefe y de El Trece.
Así charlaron de programa a programa en esta mañana de jueves, donde resurgió el asesinato del marido de Georgina, “El Vasco” al defenderse de un asalto en un taxi donde iba viajando en el barrio de Palermo.
Moria en su momento hizo un gesto que le dolió mucho a Georgina y la conductora de Telefe habló sobre su hija, pero hoy todo es pasado y hubo perdon para que reine la paz entre ellas.
Fue un encuentro larguísimo, donde también hubo tiempo para intercambiar datos de sus vidas personales actuales, para contarse sobre sus nietos, siendo ambas ahora abuelas y para que Moria cuente una vez más que “duerme sentada”.
Dos grandes mujeres del espectáculo supieron poner un freno, mirarse de frente, pedir perdon y mirar hacia adelante.