Crítica 'Karate Kid: Legends', la nueva de la saga Karate Kid entretiene repitiendo fórmula
Crítica 'Karate Kid: Legends', la nueva de la saga Karate Kid entretiene repitiendo fórmula

La sexta película de la icónica saga de artes marciales exprime la fórmula de siempre, pero consigue —al menos para muchos— su propósito: entretener sin más pretensiones

Han pasado 41 años, madre mía que viejos estamos algunos, desde que Daniel Larusso (Ralph Macchio) llegara al valle y aprendiera karate con el Sr. Miyagi (el ya fallecido Pat Morita). Tras varias secuelas cinéfilas —más o menos acertadas— y una seriéfila —exitosa y acertada —, el mundo de las artes marciales vuelve a los cines con ‘Karate Kid: Legends’.

Esta sexta entrega nos conduce a una nueva localización, Nueva York, en la que un nuevo chavalote (Li Fong, interpretado por Ben Wang) tendrá que lidiar, con el karate como herramienta y ayuda, con las típicas dificultades de la edad adolescente: una tragedia familiar y los malotes de turno. Sí, más de lo mismo, aunque con nuevas caras y nuevo ambiente, algo que puede ser malo o no…

Vamos allá con nuestro análisis, impresiones y opiniones de ‘Karate Kid: Legends’ (2025), que se puede ver en las salas de cine españolas desde el 8 de agosto de 2025. 

Tráiler en español de ‘Karate Kid: Legend’: de sopapos por Nueva York

De Beijing a Nueva York – Del Kung Fu al Karate

Li y su madre se acaban de enfrentar a una tragedia (tendrás que esperarte hasta bien entrada la película para enterarte, algo que no tiene mucho sentido) y cambian China por el país de las oportunidades (y los aranceles). Es allí, más concretamente en la Gran Manzana neoyorkina, donde va a tener que hacerse a su nueva vida.

Lo tendrá que hacer alejado del Kung Fu —al menos eso es lo que quiere su madre (Ming-Na Wen), nunca puede faltar la figura maternal preocupada hasta el nivel del cansinismo… ¡Deja que los chicos camelen muchacha!— que aprendió con el Shifu Han (Jackie Chan) en su ciudad natal. Como es de esperar, no va a querer ni poder dejar de lado las peleas

Tampoco puede faltar, como ha ido sucediendo a lo largo de toda la saga, la chica guapa de la que se enamora nuestra protagonista de ‘Karate Kid: Legends’. En esta ocasión es Mia (Sadie Stanley) la que va a traer problemas a Li: su padre Victor (Joshua Jackson) tiene problemas con unos mafiosillos de turno, dueños de un gimnasio donde entrena el temible Conor (Aramis Knight), al que también le mola Mia. 

Li no puede quedarse quieto, por mucho que se lo diga su madre, y decide ayudar a Victor a entrenar con el propósito de sacarse unos dólares en unas peleas de boxeo y saldar la deuda con los gangsters de turno. Todo sale mal, lo de Victor y lo de conquistar a Mia. Como no, de por medio anda el malote de Conor, el típico chulo de estas pelis.

Li y Mia, la nueva relación romanticona de 'Karate Kid: Legends', apelando a la de otras de la saga
Li y Mia, la nueva relación romanticona de ‘Karate Kid: Legends’, apelando a la de otras de la saga

Una vez más, la solución para sacarse de encima el asunto —superarse, afrontar los problemas y todo eso— está en retarse con Conor en un torneo de karate. El problema es que Li sabe Kung Fu, el Karate es otra cosa. Aquí es cuando se conectan los mundos de la familia Han y el Miyagi Do (una relación que viene de antaño, como vemos en la escena principal de la película).

El maestro Han, que ya se ha presentado en Nueva York al ver lo triste que anda Li, decide reclamar la atención de Daniel Larusso. Entre ambos —fusionando sus conocimientos y con solo una semana (como siempre con prisas)— tendrán que preparar a Li para el torneo y, sobre todo, para que Conor dé con sus huesos en el tatami. 

¿Podrán conseguirlo? La respuesta la tienes al alcance de tu mano. Preséntate en el cine y compra tu entrada para ‘Karate Kid: Legends’.

Unión de familias: los Miyagi y los Han. Daniel Laruso (Macchio) y Han (Chan) a enseñar al crío lo que debe saber
Unión de familias: los Miyagi y los Han. Daniel Laruso (Macchio) y Han (Chan) a enseñar al crío lo que debe saber

‘Karate Kid: Legends’ cumple, pero le falta mucho para ser realmente buena

No sorprenderá a nadie que se vuelva a repetir, por enésima vez, la fórmula que la saga lleva explotando desde sus inicios: chaval en problemas, chica guapa, malote o malotes de turno y las artes marciales como solución y “arma” de superación. A veces funciona muy bien, como es el caso de la muy buena ‘Cobra Kai’. Otras funciona regular y esto es lo que pasa con ‘Karate Kid: Legends’.

Todo se siente como demasiado apresurado, quieren condensar en 90 minutos una historia con varias subtramas —la trágica familiar, la romántica, la de los problemas con los malos y la que nos lleva al karate como tal— y sale un batiburrillo sin mucha fuerza y que, sin aburrir, no termina de llenar al espectador.

Se pierde demasiado tiempo con lo concerniente a la relación entre Li y Mia, se tarda mucho en ver una escena de pelea/acción… No es hasta pasados 45 minutos que te enteras de la tragedia que ha llevado a la familia a NY, los malotes tienen menos sustancia que una bolsa de patatas (mucho aire y poca comida). Pasa mucho y poco interesante, aunque entendemos que nos tienen que poner en tesitura, durante muchos minutos…

La nueva familia de 'Karate Kid: Legends'
La nueva familia de ‘Karate Kid: Legends’

La película mejora pasado un rato largo, cuando Li empieza a entrenar a Victor y, sobre todo, cuando comienza la preparación para el torneo. En estos momentos sí sientes que te estás divirtiendo, pero llega el torneo final y todo vuelve a ir a toda pastilla.

En apenas 10 minutos se soluciona el asunto, por cierto con unas coreografías y tiros de cámara bastante reguleros. Intentan darle un aspecto más moderno, con un rollo un poco retransmisión por redes sociales en lo alto de un rascacielos, pero les ha quedado un poco «cutre flipao» que no me ha convencido nada.

En resumen, el problema de ‘Karate Kid: Legends’ no está en que vuelva a exprimir los ingredientes que conocemos — que por cierto va siendo momento de explorar novedades si se siguen haciendo secuelas, al final el chicle deja de estirarse y se rompe — sino en como han sido exprimidos, dando como resultado un zumo al que le han puesto poco cariño y queda algo insípido.

Después de deciros las cosas malas de ‘Karate Kid: Legends’, esta sexta película de la franquicia karateka, tengo que contratos que también hay cosas positivas

Beng Wang consigue una muy buena nota en su papel de 'Karate Kid:Legends'
Beng Wang consigue una muy buena nota en su papel de ‘Karate Kid:Legends’

La principal de ellas es que se ha conseguido un protagonista que tiene carisma y hace un papel bastante notable. Ben Wang, al que antes se ha podido ver en ‘Chino americano’, sabe lo que se hace: es bueno en los momentos de humor y, sobre todo, no se le nota forzado en las escenas de pelea.

Se ha acertado eligiendo a un chaval que tiene experiencia contrastable en artes marciales. Nada que ver con el Jayden Smith de la quinta de la saga (¿alguien aguanta al hijo de Will?). Además, su conexión con Mia se ha trabajado bastante bien, no es soporífera ni se hace bola el tema romántico… en esto no podemos quejarnos tampoco.

También funciona bastante bien la unión entre Jackie Chan y Ralph Macchio. Tienen momentos realmente divertidos entre ellos y la llamada a la nostalgia (aunque a Daniel Larusso lo tenemos ya bastante visto) siempre funciona.

Lo mejor de la película: el cameo final de William Zabka. Como siempre, el humor hilarante y gañan, típico de un paleto chulete americano que es medio lelo, de Johnny no falla. La verdad es que me esperaba más cameos de la reciente época de ‘Cobra Kai’, algo que no han explotado y que podría haberle dado vidilla al asunto. 

Por cierto, ¿este cameillo final nos querrá decir algo sobre alguna otra secuela? No lo descartéis. Esperemos que reinventen de nuevo un poco la fórmula o nos vamos a terminar cansando, aunque Johnny sea parte del reparto con sus sandeces.

Jackie Chan y Beng Wang en 'Karate Kid; Legends' entretiene pero poco más...
¡Ta luego Lucas! ‘Karate Kid; Legends’ entretiene pero poco más…

Valoración final de ‘Karate Kid: Legends’ ¿Merece la pena?

A pesar de haberte dicho que hay cosas bastante reguleras (tirando a malas) y que todo se siente hecha con prisas y cierto poco cariño, también tengo que reconocer que se pasa un rato entretenido y agradable

No es buena, ni mucho menos, pero tampoco es un desastre. Sabes lo que vas a ver y consigue su propósito. Ideal para estas fechas tan calurosas, el aire acondicionado del cine salva vidas en olas de calor, o para un momento en el que quieras “entretenimiento simple” sin más pretensiones.

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